Limpieza
- Lava la zona con suavidad, con agua tibia y jabón neutro, 1 o 2 veces al día.
- Sécala a toquecitos con una toalla limpia, sin arrastrar.
Lo que haces en casa después de cada sesión es tan importante como el propio láser. Aquí tienes lo básico de un vistazo y, más abajo, todas las dudas explicadas con calma.
Son pautas generales. Cada piel reacciona de forma distinta: sigue siempre las indicaciones que te demos en el estudio y, si tienes dudas, escríbenos antes de cambiar nada.
Importante: si notas algo fuera de lo normal o no sabes si lo que ves es normal, consúltanos antes de hacer nada.
EscríbenosLo habitual es que la zona esté roja, algo hinchada y caliente, y que el tatuaje se vea blanquecino durante un rato. Es la reacción normal de la piel al láser y suele ir bajando en las horas siguientes.
Sí. Usa agua tibia, nunca muy caliente, y que la ducha no sea muy larga. No dirijas el chorro directamente a la zona durante los primeros días, lávala con jabón neutro sin frotar y sécala a toquecitos.
Si al terminar te ponemos un apósito, sigue las indicaciones que te demos en el estudio. Por lo general, conviene que la piel respire: si necesitas cubrirla para que no roce, usa una gasa limpia, nunca plástico ni nada que no transpire.
Solo la que te recomendamos nosotros, 2 veces al día y en capa muy fina. Ponerte mucha más cantidad no acelera la curación: la piel tiene que poder respirar. No pruebes otros productos, remedios caseros ni cremas con perfume o alcohol sin consultarnos antes.
Sí, puede pasar, sobre todo en tatuajes con mucha tinta. Son parte de la curación. No las revientes ni las arranques: déjalas secar y caer solas. Si una ampolla es muy grande o te molesta mucho, escríbenos y te decimos qué hacer.
El picor es muy normal mientras la piel se regenera. No rasques: puedes dar pequeños toques suaves alrededor de la zona o mantenerla bien hidratada con tu crema. Si el picor es muy intenso o no mejora, avísanos.
Evita el ejercicio intenso los primeros 2 o 3 días: el sudor y el roce irritan la zona. Después puedes ir retomando la actividad poco a poco, evitando que la ropa o el material rocen la piel tratada. Nada de piscina hasta que pasen los 10–15 días.
Después del láser la piel está sensible y el sol puede provocar quemaduras y manchas, claras u oscuras, que tardan mucho en irse. Evítalo por completo durante 10–15 días. Si no puedes evitarlo, tapa la zona con ropa.
Mientras dure el tratamiento, cuanto menos sol, mejor. Cuando la piel esté ya curada y no puedas evitar el sol, usa protector solar de factor 50+ y renuévalo a menudo. Llegar a la siguiente sesión con la piel bronceada puede obligarnos a retrasarla.
No durante los primeros 10–15 días. El cloro, la sal, la arena y el calor irritan la piel y aumentan el riesgo de infección. Tampoco son buena idea los baños muy calientes ni el jacuzzi. Si tienes vacaciones a la vista, cuéntanoslo y planificamos las sesiones.
Enrojecimiento, inflamación, sensación de calor, picor, pequeñas costras o ampollas y piel algo más sensible durante los primeros días. Todo eso suele mejorar por sí solo con los cuidados.
Escríbenos si notas algo que empeora en lugar de mejorar o que no encaja con lo que te hemos explicado. Por ejemplo:
Ante cualquier duda, pregúntanos antes de ponerte nada o de cambiar lo que estás haciendo.
Porque el trabajo no termina cuando sales del estudio: durante esas semanas tu cuerpo va eliminando la tinta que el láser ha fragmentado y la piel se regenera por completo. Adelantar la sesión no acelera el resultado y sí aumenta el riesgo de dañar la piel.
Llevar una vida sana ayuda: beber agua, moverte, comer bien y reducir el tabaco y el alcohol, que ralentizan la regeneración de la piel. Lo más importante sigue siendo cuidar bien la zona y respetar los tiempos.
Con la piel de la zona limpia, sin cremas, maquillaje ni perfume ese día, y sin estar bronceada. Si quieres depilarte la zona, hazlo con cuchilla. Si te haces láser o luz pulsada para depilarte, deja al menos 2 semanas de margen antes de la sesión.
Sí. Algunos medicamentos hacen la piel más sensible a la luz, como ciertos antibióticos, la isotretinoína para el acné, algunos antiinflamatorios o diuréticos. Cuéntanos siempre qué estás tomando antes de cada sesión, y también si estás embarazada o en periodo de lactancia.
Cuéntanos tu caso en la valoración gratuita y te explicamos cuántas sesiones calculamos y cuánto costaría.